

Violeta buscará ayuda con uno de los terapeutas del Santa María, a quien le pide absoluta discreción. Además, María Alejandra habla con Becerra, le confiesa lo mal que se siente por haber terminado su relación sentimental con Andrés y le cuenta que él le entregó el vestido de novia, es decir, ya no hay marcha atrás. Y Cristina le agradece a Toledo todo lo que hizo por ella en el pasado y en este nuevo encuentro, le desea éxito y quedan como amigos.