
Aunque el público expresó enseguida su descontento, el teléfono no dejó de hacer ruido. El concierto no se reanudó hasta que el dueño apagó el móvil.
Gilbert empezó a gesticular mientras al aparato continuaba sonando, hasta que se cansó y ordenó detener el concierto, algo que hasta ahora no habÃa sucedido nunca en las más de 14.000 veces que ha tocado a lo largo de sus 170 años de historia la Filarmónica de Nueva York.
Acto seguido el director, visiblemente irritado, pidió en voz alta al propietario que apagara el móvil que sonaba sin cesar. Cuando el dueño no se dio por aludido de inmediato, el público arremetió contra él, silbando y exigiendo a gritos que fuera expulsado de la sala, mientras, el iPhone continuaba sonando entre el ruido del gentÃo, habitualmente acostumbrado a escuchar a la orquesta en el más absoluto silencio.
Gilbert finalmente bajó del escenario y se encaminó hacia el dueño del celular, que sacó el aparato de su bolsillo y lo apagó, y le dijo "¿Está apagado? ¿Va a volver a sonar?", preguntó el director al hombre, quien se limitó a asentir con la cabeza, y el concierto se reanudó pocos minutos después entre los aplausos del público del emblemático Avery Fisher Hall del Lincoln Center.
...falta de respeto, yo le
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