
Al estar cerca de la casa, se dieron cuenta que no tenÃan plata para pagar y le dijeron al taxista que no se preocupara, que la mamá de ellos pagaba. El conductor no les creyó, llamó a otros compañeros por radio teléfono, quienes, al llegar, golpearon brutalmente a los hermanos y Diego, perdió un ojo. Aunque ya se inició un juicio por este hecho, el culpable aun está libre mientras que Diego carga con un daño irreparable que no le permite desempeñarse laboralmente como lo hacÃa antes.
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