Miles de bogotanos soportan todos los días un caos en TransMilenio. Pese a los golpes y empujones, los adultos llevan mejor esta carga, pero los más pequeños y las personas de la tercera edad, no.
A las 5 de la tarde, Hilda Quesada que tiene 68 años, lleva 20 minutos esperando su bus, ella sabe que cada articulado en que no pueda subirse es abono para lo peor.
Por su parte, Blanca Restrepo, de 69, regresa de una cita médica y también intenta subir a un bus. Después de un largo día, esperan por lo menos encontrar una silla.
Hilda cuenta con suerte, mientras tanto, a Blanca no le va bien, aunque los pasajeros la ven muy enferma, nadie se inmuta. Luego de pedirlo alguien le da una silla. Para estas señoras, usuarias permanentes del sistema, la educación es una muy péquela solución.
por favor que esto no se
por favor que esto no se
por favor que esto no se
yo se q petro no va hacer
estoy de acuerdo este imbÉcil
este reportaje debería gran
otras vez denuncio que los
el problema es que a los
lo importante es el negocio
la verdad no estoy de acuerdo
en los portales hay presencia
la verdad si miran los
eso ha sido un secreto a
insolito esto que esta
los trasmilenios tampoco
construyan el metro, que si
estamos de acuerdo si vieran
el trasmilenio le quedo
se ve que tampoco haz subido
cuantas lineas de metro hay
bueno es lo que tenemos y por
como se nota que no subes en
lo primero es que la gente no
mmmmmm
ke cosa buena por ke hay nos
mototaxis para bogotÁ ...
todavia hay gente bruta que
soy estudiante y en la
he tenido la oportunidad de
este es un pais de bestias
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