
Hoy vamos a ver un dramático ejemplo donde dos mujeres, a pesar de haber sido violentadas en múltiples ocasiones y de manera brutal por sus compañeros, se niegan a dejarlos y están convencidas de que estos castigos son justificados, pues consideran que sus esposos son hombres buenos porque responden económicamente, no tienen otra mujer y no le pegan a sus hijos. Panelista invitada: Marcela Roa Avella, abogada, magÃster en derecho penal
Escriba su Comentario