
Mientras tanto, Viana y Claudia hablan de lo que sucedió y aunque él le expresa sus sentimientos, ella le deja claro que cada uno debe seguir su camino. Además, María Alejandra se entera de que su padre está muy enfermo, exige que lo lleven de inmediato al Santa María para examinarlo. Y Guerra, con remordimiento de conciencia por no haber ayudado a la señora que murió, vuelve al barrio en donde ocurrió el derrumbe para prestarle primeros auxilios a los habitantes de este sitio.