
Es autista, y por eso tiene una tendencia a aislarse de la realidad aunque tiene momentos de lucidez en los que deja pensando a Renata sobre sus sentimientos de venganza. Es odiado por Gracia (Vicky Hernández), quien lo considera el símbolo de la desgracia que dejó Eduardo Sanint en la vida de su hija María. Ella le hace hechizos y brujería rogando que se muera y así sufra como su padre.