
Debido a estas diferencias, Julián ha sido rebelde, grosero y agresivo con ellas. Aunque Maribel, su madre, afirma que le ha dado afecto a sus hijos por igual y que no ha marcado ninguna diferencia entre uno y otro, se siente frustrada porque ha visto que su casa se ha convertido en un campo de batalla y no ve que Julián tenga aspiraciones ni metas claras en la vida. ¿Hasta qué punto estas situaciones son responsabilidad de los mismos hermanos o de los patrones de crianza que se dieron para educarlos?
Escriba su Comentario