
Como si fuera poco la señora Linares le advierte a la joven que no dejará que el bebé que espera tenga el apellido Linares, pues no cree que el padre de la criatura sea Julio Alberto. Ante esta situación, la joven no soporta más insultos por lo que de forma impulsiva golpea a Rebeca. Herida por este altercado, la malvada mujer ordena que la vendedora de Flores no pueda entrar al cuarto del hospital en donde se encuentra internado su hijo. No obstante, Riveroll, como abogado de la muchacha exige que cumplan los derechos de esposa de su defendida. Cuando por fin Florecita logra entra al sitio, Julio Alberto le pide a su mujer que huya de la mansión, pues considera que es lo mejor para todos. ¿Será este el fin de la relación de Florecita con los Linares?
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