
Según la Fiscalía e interceptaciones de la Policía judicial a sus teléfonos y a los de sus lugartenientes, dejaron en evidencia que Rincón Castillo conocido como “Pedro Orejas” presuntamente manipuló pruebas, sobornó testigos y recibió ayudas de autoridades militares, de Policía y de la misma justicia.
Un Fiscal antimafia de Bogotá apeló la decisión ante el tribunal superior de Tunja y entregó entre otras pruebas, varias de las grabaciones que podrían comprobar su supuesta responsabilidad en el crimen y además en actos de corrupción de autoridades militares de Boyacá, por ejemplo, con un coronel del Ejército, David Ricardo Morales Villa, a quien llama en momentos en que estaba siendo capturado por el Gaula.
El juez del caso desestimó las pruebas de la Policía judicial y otras en las que se habla de generales del ejército, fiscales y jueces de la República. El mismo “Pedro orejas” fue denunciado por una fiscal especializado, condenado por prevaricato hace poco por la Corte Suprema y quien confesó que el esmeraldero pagó 150 millones de pesos para que lo favorecieran en otra investigación por la desaparición de un hombre.