Las 167 familias habían sido declaradas objetivo militar por presuntos guerrilleros del ELN que llegaron al lugar, al parecer porque se negaron a pagar parte de las ganancias por la explotación de oro en el sector.
Las amenazas de los guerrilleros fueron afianzadas con la quema de toda la maquinaria que la comunidad utilizaba para la extracción de oro en la región.
La presencia guerrillera en la zona y las amenazas en toda la región provocaron un desplazamiento masivo que se concentra en Santa Rosa. La movilización de mineros podría extenderse a otros municipios del sur de Bolívar si los grupos armados siguen ocupando los yacimientos de oro.