Última actualización: 06-08-2010 4:12 pm
En el puente Simón Bolívar vendedores ambulantes encontraron en la frontera el lugar perfecto para ganarse la vida. En los andenes, la gente trabajadora atiende a los viajeros de los dos países. Un ejemplo de esta labor la realiza los “maneros”. Ellos aseguran que haciendo el intercambio de moneda en las calles fronterizas les ha ido muy bien.
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